En la tienda de South Beach, en Miami, no hubo detenidos por ICE, pero l...

En Miami, la revisión de este miércoles terminó con un aviso: volveremos para solicitar la información de algunos que hoy no las tenían. En la ciudad no hubo detenidos esta vez. En 2013 un operativo en 14 tiendas de esta cadena logró la captura de una red familiar que esclavizaba empleados.

Una de las tiendas que visitaron los agentes de ICE en Florida este 10 de enero de 2018 –como parte de una redada en casi 100 tiendas en varios estados del país– fue la de Washington Avenue en South Beach.

Sonia Virjoghe es la dueña de ese local. “Se portaron bien, fueron civilizados, llegaron como a las 5:30 am y pidieron mi identificación y conversar conmigo”, Virjoghe asegura que no tuvo m

iedo porque dice que ella sólo contrata a personas con permiso de trabajo vigente. “No me lo esperaba, pero estuve tranquila porque todos mis empleados tienen sus documentos en regla”, explicó.

En esa tienda hay 12 empleados de distintas nacionalidades. “Cubanos, nicaragüenses, mexicanos, uruguayos, libaneses, pero aquí es requisito trabajar legalmente”, insistió.

Dana Vega trabaja desde hace cuatro años allí y estaba en la caja cuando llegaron los oficiales de inmigración. “Me pidieron mi ID. Les dije que era cubana y tenía residencia. Me pidieron mostrarla, pero les dije que no la llevaba conmigo, y que eso no era obligatorio”, contó.

Sin embargo, de acuerdo a las leyes estadounidenses un residente sí tiene la responsabilidad de mostrar sus papeles a una autoridad en cualquier momento que se lo soliciten. Esta vez, el funcionario la perdonó, pero su jefa deberá mostrar los documentos la próxima semana, en una nueva visita de ICE.

Virjoghe dijo que los agentes le aseguraron que volverían el próximo martes a recolectar los documentos de todos los empleados del local. “Me dijeron que debo tener el certificado de Seguridad Social, el permiso de trabajo o green card y una copia del pasaporte si es extranjero”, contó.

Vega no parece angustiada. “No me asusté, ¿por qué me voy a asustar? Antes de irse, uno insistió en que siempre debía llevar los papeles de mi residencia”.

La empleada de 7-eleven dijo que no está de acuerdo con estas redadas. “Por aquí hay muchos delincuentes que son ciudadanos (estadounidenses), que los busquen a ellos en vez de estar persiguiendo gente sin papeles que quiere trabajar”.

Por su parte George, el manager de una tienda en Homestead, dijo que un día después de las redadas todos los empleados de ese 7-Eleven se presentaron a trabajar sin novedad.

Univision Noticias consultó a otras franquicias pero no quisieron ofrecer declaraciones a la prensa y remitieron al comunicado oficial de 7-Eleven. En Miami no hubo detenidos durante la operación, dijo ICE.

Una red familiar de esclavistas en 7-eleven

No es la primera vez que un equipo comando del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) llega para sorprender dentro de una tienda 7-Eleven y se lleva detenidos. Ocurrió la madrugada de este miércoles 10 de enero en decenas de tiendas en varios estados y arrojó una cifra de 21 detenidos. Pero también ocurrió hace cinco años, la incursión de los agentes en 10 franquicias ubicadas en Virginia y Nueva York dio con una red familiar de operadores de estas tiendas que usaban identidades robadas para emplear personas y, además, les robaban sus sueldos.

Ese día de junio de 2013 fueron detenidos Farrukh Baig (58 años), su esposa Bushra Baig (50) y Malik Yousaf (52). También los hermanos de Farrukh: Shahnawaz Baig (63) y Zahid Baig (53), quienes operaban 14 tiendas 7-Eleven: 10 en Nueva York y cuatro en Virginia. También fueron detenidos Malik Yousaf (51), Tariq Rana (34) , Ramón Nanas (49), Ahzar Zia (49) y Ummar Uppal (48).

En septiembre de 2014 se declararon culpables y fueron condenados a siete años de prisión. Les fueron confiscadas las franquicias y las cinco casas donde mantenían a los empleados, valoradas en 1.3 millones de dólares.

“Estos acusados contrataron a extranjeros ilegales para alimentar su avaricia, robaron la identidad de ciudadanos estadounidenses desprevenidos y estafaron más de 2.6 millones de dólares en salarios de sus trabajadores esclavizados”, dijo entonces James T. Hayes Jr., agente especial a cargo del caso en la unidad de Investigación del Departamento de Seguridad Nacional (HSI por sus siglas en inglés). Producto de esta investigación, HSI y sus socios encargados de hacer cumplir la ley registraron “el mayor decomiso en un lugar de trabajo en los Estados Unidos. Este caso sirve de aviso a los empleadores: que serán severamente castigados si buscan obtener ganancias a costa de una fuerza de trabajo ilegal “, dice el parte de prensa de Ice.

En la declaración de su sitio oficial, ICE aseguró que “las acusaciones, los arrestos y las incautaciones son el resultado de una de las investigaciones penales de empleo extranjero más grandes jamás realizadas por el Departamento de Justicia de los EEUU. Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional consideró que constituyó el “decomiso de delincuentes extranjeros más grande en su historia”.

La investigación demostró que la familia de franquiciadores había cometido el delito de fraude electrónico para robar al menos 20 identidades a niños y personas muertas y que fueron empleando sistemáticamente a extranjeros sin la documentación exigida en Estados Unidos para trabajar. Como se trataba de todo un esquema delincuencial, parte del negocio consistía en mantener a los empleados internados. Descubrieron también que eso les permitió generar más de 182 millones de dólares en ganancias. La acusación los obligó también a restituirles el sueldo a los empleados.

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