Foto: ABC News
Un conductor de autobús de Boston sorprendió a sus pasajeros con algo que ninguno se podía esperar, tal y como reporta People.
La semana pasada, John Lohan se percató de la existencia de un puesto de limonada de unos niños en su ruta.�Tras calcular cuánto tiempo tenía disponible para llevar a cabo su plan: parar para comprar limonada para todos los pasajeros, decidió ponerse manos a la obra.
Cuando conducía su autobús el día siguiente todo salió a la perfección. “Mi único pensamiento es que sería muy emocionante para los niños, quienes tendrían una gran historia que contar para el resto de sus vidas”, contó Lohan a ABC News.
Y eso es exactamente lo que sucedió. “[La limonada] solo cuesta 50 centavos y el compró siete, y nos dio 10 dólares. Así que él es genial”, relató Erin Starkey, una de las jovenes vendedoras de limonada, quien aseguró que se quedó sin palabras.�
Los pasajeros, por su parte, no tuvieron inconveniente con la inusual parada, según cuenta Lohan.�
“Yo estimé que me llevaría entre 60 y 90 segundos llenar los siete vasos y ponerme en marcha otra vez y así es exactamente como salió”, recordó el conductor.�
Así que su plan para alegrar el día a los viajeros funcionó.�
“Cada uno de ellos tenía una amplia sonrisa de oreja a oreja”, contó Lohan. “Todos me dieron las gracias y una variación de ‘has hecho mi día’ cuando se bajaron cada uno en sus paradas”.

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