El sábado el presidente Donald Trump escribió un mensaje en su cuenta Twitter en el que, al reafirmar su defensa de dos exfuncionarios de la Casa Blanca acusados de violencia doméstica, parece despreciar la situación de las presuntas víctimas y de alguna manera de todo el movimiento social que promueve el derecho de las mujeres a no sufrir agresiones de ningún tipo.

“Vidas de gente están siendo desgarradas y destruidas por simples acusaciones. Algunas son ciertas y algunas son falsas. Algunas son viejas y otras son nuevas. No hay recuperación para alguien falsamente acusado, vida y carrera desaparecen. ¿No existe más una cosa que llaman Debido Proceso?”

Peoples lives are being shattered and destroyed by a mere allegation. Some are true and some are false. Some are old and some are new. There is no recovery for someone falsely accused – life and career are gone. Is there no such thing any longer as Due Process?

La víspera el presidente había expresado su pesar por la partida del secretario de gabinete, Rob Portman, quien es acusado por dos exesposas de haberlas maltratado física y emocionalmente. Horas despúes se supo que David Sorensen, del equipo de redactores de los discursos presidenciales, también renunció luego de que su exesposa hiciera una acusación similar.

En su primera reacción al caso de Porter, el presidente le deseó buena suerte en sus emprendimientos futuros, lamentó la “difícil situación” que atraviesa, pero no hizo ninguna referencia a las mujeres que supuestamente habrían sido víctimas de su excolaborador.

RELACIONADO
El secretario de la Casa Blanca, Rob Porter, junto al presidente, Donald...
Cómo un escándalo de violencia doméstica generó una crisis en la Casa Blanca

Esa falta de solidaridad, que se repitió con el tuit de la mañana del sábado, generó molestias entre grupos de promoción de los derechos de las mujeres.

Aunque compuesto de solo cuatro oraciones, el mensaje del presidente requiere un detenido análisis por lo que muestra del hombre que preside los destinos del país y que es tan dado a involucrarse en debates en los que la figura del primer mandatario debería estar alejada y servir de punto de referencia moral.

Sobre todo en un tema en el que, de acuerdo con datos de la Coalición Nacional contra la Violencia Doméstica, unas 20 personas por minuto sufren violencia a manos de su compañero de relación. Eso equivale al año aunos 10 millones de personas, hombres y mujeres.

Leave a Reply