KONNY CUETO

  • Me atrevo a decir que todas las mujeres, ya sean muy jóvenes o maduras, tienen las mismas inquietudes y miedos cuando se trata del nacimiento de su primer hijo. Algunas pueden incluso exagerar en los cuidados de la alimentación, la higiene y la seguridad, sobre todo cuando son recién nacidos.
  • Todos esos temores, sin embargo, van desapareciendo conforme el niño crece y te das cuenta de que dichas exageraciones no le hacen ningún bien. Preocupada por esta situación, deja compartirte una serie de seis consejos que aprendí y puse en práctica hace tiempo y que, de seguro, te echarán una mano en esta delicada tarea:
  • 1. Sal a pasear

  • Algunas mujeres prefieren pasar los primeros meses de su bebé todo el tiempo encerradas en casa, por temor a que éste se enferme. Por el contrario, es recomendable salir a pasear todos los días con el niño por los muchos beneficios que tienen para ambos. El bebé irá adaptándose a los cambios de temperatura, desarrollará sus sentidos y fortalecerá su sistema inmunológico y la madre, por su parte, podrá relajarse y activar su circulación.
  • Elige lugares abiertos, al aire libre, zonas tranquilas y relajadas, donde puedan ambos disfrutar de la naturaleza y escapar de la rutina.
  • 2. No lo abrigues en demasía

  • He visto a muchos bebés sudando porque cometemos el error de abrigarlos demasiado, a pesar de que la temperatura es agradable. Es posible identificar si el bebé tiene frío con solo tocarle las manos, los pies y el pecho. Recuerda que tu temperatura es diferente y no porque sientas frío, el bebé lo sentirá igual.
  • El niño deberá ser capaz de moverse con libertad, de lo contrario se sentirá molesto la mayor parte del tiempo y te lo hará saber.
  • 3. No esterilizar todo lo que toca

  • Aparte de que es un gran trabajo cuidar del bebé, también lo es cuando pensamos que todo lo que puede tocar tiene millones de bacterias. Ten presente que si dejas de esterilizar todos los objetos, el bebé desarrollará sus propias defensas, tú estarás menos cansada y podrás tener más tiempo para hacer otras labores.
  • 4. Duerme cuando el bebé lo hace

  • De verdad, dormir cuando el bebé lo hace es una auténtica maravilla: si coordinas sus horas de sueño con el tuyo podrás reponerte de las desveladas y el cansancio, y si no lo haces te sentirás todo el tiempo malhumorada y sin energías, lo cual puede ser contraproducente para tu salud. Dormir ocho horas es ideal para cualquier persona, pero cuando se tiene un recién nacido no es posible, de modo que no te compliques: duerme cuando él duerma.

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