Felipe Andrés de la Cruz falleció cuando practicaba fútbol en Westminste...Felipe Andrés de la Cruz no sufría del corazón, según su padre, y tampoco mostró ninguna señal de alerta antes de desplomarse en el campo de juego. Recaudan fondos para el funeral en medio del drama que enluta a la comunidad escolar.

LOS ÁNGELES, California.- Felipe Andrés de la Cruz, de 13 años, se sintió cansado en la segunda mitad del partido de fútbol, levantó la mano y pidió cambió a su entrenador. Al salir del campo de juego, se sentó en la banca y solo pasaron 30 segundos antes de que de desplomara. A pesar de los intentos por reanimarlo, el niño falleció.

El trágico incidente sucedió el pasado sábado cuando el adolescente, estudiante de octavo grado de Newton Middle School, participaba en un torneo de fútbol juvenil en Westminster, una ciudad en el condado de Orange, de acuerdo al relato del diario local The OC Register.

Cuando el menor cayó al suelo, la esposa de uno de los entrenadores -que es médica- intentó darle primeros auxilios, pero este no reaccionó. “Cuando la cara de Felipe se puso azul, todos corrieron hacia él, pero nunca estuvo conciente”, aseguró al LA Times el mánager del equipo, Mark Marquez.

Minutos después llegaron los paramédicos y lo trasladaron al hospital más cercano, donde de la Cruz fue declarado como muerto.

De acuerdo con los entrenadores, el niño nunca mostró ninguna señal o advertencia de que algo andaba mal y según su papá, no sufría ninguna enfermedad del corazón. Era un pequeño saludable y sin duda se trata de una muerte totalmente inesperada.

Hasta el momento no se ha determinado la causa de su fallecimiento, por lo que la familia se encuentra a la espera de los resultados de la autopsia.

El padre del niño, quien tenía su mismo nombre, aseguró que su hijo era un muy buen estudiante y que le gustaban las matemáticas y las ciencias. También contó que siempre le decía a su mamá que le compraría una casa muy bonita.

“Era un niño muy feliz. Le gustaba mucho jugar, disfrutaba con sus primos, sonreía todo el tiempo y tenía un gran sentido del humor”, recuerda De la Cruz padre.

“Como entrenador te preocupa que cosas como estas puedan pasar, pero nunca esperar que pasen”, dijo por su parte, el entrenador el equipo, Ron Esparza.

La muerte de este jugador representó una gran perdida para el equipo, que pensó en retirarse de la competencia, hasta que el padre del menor les pidió que siguieran jugando en memoria de su hijo. Así, regresaron a las canchas el domingo y le dedicaron el partido a su compañero.

“Fue simplemente un día hermoso de honrar a Felipe y a su familia”, afirmó Esparza.

En el campo de juego, los entrenadores levantaron un pequeño homenaje al adolescente con su mochila,una foto suya y una nevera llena de flores, velas y un balón de fútbol firmado. Luego de enteraro de que al interior de la bolsa los visitantes habían dejado 1,900 dólares para la familia del niño.

Otra manera en la que recordarán al pequeño Felipe es con el número de su camiseta, el 18, que ahora no solo hará referencia a su memoria sino que cuando los jugadores griten este ‘código’ significará que están pidiendo ayuda.

Los líderes del equipo de fútbol juvenil abrieron una cuenta en la página de recolección de fondosGoFundMe para recaudar dinero para el funeral, que será después del 5 de septiembre, según la familia.

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