La dominicana Gladys Araceli Cerón de 71 años de edad, fue sentenciada a dos años de cárcel y otros dos en libertad condicional, después de ser acusada realizar inyecciones de silicona ilegales a cambio de altas sumas de dinero a mujeres de Lawrence Massachusetts.

La dominicana se negó a hacer ningún tipo de comentario al salir de la corte después de que un juez le ordenara cumplir la condena ya mencionada.

En Massachusetts fue acusada de suministrar inyecciones de silicona ilegalmente, que hirieron y desfiguraron a sus clientas.

Cerón, quien ya lleva varios años viviendo en EEUU, practicó sin licencia del estado de Massachusetts por alrededor de 15 años, dijo el fiscal federal interino Nathaniel Mendell en un comunicado.

A pesar de sus antecedentes, la residente en el pueblo de North Andover, mostró certificados falsos diseñados para engañar a sus víctimas, añadieron los fiscales.

“Durante 15 años, la señora Cerón eligió ganar dinero inyectando silicona tóxica a sus clientas de cosméticos, sabiendo todo el tiempo, que al hacerlo las exponía a daños graves, desfiguración y potencialmente a la muerte”, explica la fiscalía.

De 2004 a 2019, Cerón operó su negocio en Lawrence donde puso inyecciones corporales ilegales con material glúteo que adquiría en La Florida.

Las pruebas de laboratorio del material, incautado durante la investigación, mostraron que el material era aceite de silicona, una sustancia que puede viajar a través de los vasos sanguíneos y desencadenar accidentes cerebro vasculares, desfiguración permanente y muerte, resumió la fiscalía.

“Está avergonzada, humillada y sinceramente arrepentida por las acciones que la traen hasta el día de hoy. La señora Cerón nunca tuvo la intención de dañar a nadie y el hecho de que sus acciones hirieran a algunas personas le duele todos los días”, escribió su abogado defensor, Stylianus Sinnis, en un memorando de sentencia.

El defensor señaló que Cerón realizó innumerables procedimientos médicos en Venezuela. Luego, en 1995, vino a los

En las cartas de apoyo enviadas a la corte, se describe a Cerón como bondadosa, honesta, leal y respetuosa.

Su abogado pidió que la sentenciaran a tiempo cumplido y dos años de libertad condicional, con los primeros cuatro meses en confinamiento domiciliario.

Pero los fiscales pidieron 37 meses de prisión y escribieron en documentos judiciales que Cerón se aprovechó de una población vulnerable e inyectó a cientos de víctimas con dispositivos médicos tóxicos, de flujo libre, silicona y otros dispositivos médicos mal etiquetados, que enfermaron a sus víctimas, las desfiguraron permanentemente y podría, según la Administración de Alimentos y Medicamentos, incluso conducir a la muerte.

Los fiscales mostraron un video que la propia Cerón le grabó a una dominicana mientras la inyectaba y lo usó para promover las inyecciones en las redes sociales.

“Lo hizo en condiciones insalubres donde se esparcían agujas destapadas, viales teñidos de sangre, botellas de silicona sin etiquetar y otra parafernalia de su negocio ilícito de cosméticos. Apuntó a víctimas de color de bajos ingresos en el gran valle de Merrimack, y les dijo que les estaba inyectando ácido hialurónico y que era seguro”, escribió la fiscal federal adjunta Rachel Hemani en su memorando de sentencia.

Leave a Reply

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

WP2Social Auto Publish Powered By : XYZScripts.com