SD. Largas filas de vehículos y una gran afluencia en los puestos de flores marcaron la celebración del Día de las Madres en los Cementerio Nacional Máximo Gómez, de Cristo Rey y Cristo Redentor, donde cientos de personas fueron a visitar las tumbas de sus progenitoras.

Con velones, machetes, y latas de pintura las personas se encargaban de dar mantenimiento a las tumbas en donde descansaban los restos de sus familiares.

“Hay que darse su vuelta por aquí, pronto uno las va a acompañar”, “es imposible no venir a verte mi vieja”, “felicidades mi mai”, eran algunos de los saludos realizados por los visitantes a las tumbas de sus madres.

En el Cementerio de la Máximo Gómez las personas en busca de agua, con rodillos y brochas, pintaban las tumbas y nichos de sus progenitoras donde depositaban las flores, algunos globos y otros portaban botellas de cerveza.

Este es el segundo año en el que los dominicanos festejan el Día de las Madres en medio de la pandemia del COVID-19, lo cual no impidió que cientos de personas acudieran a esa cita en que año tras año hijos visitan a sus madres en el camposanto.

Nelson Núñez García perdió a su madre Ana Delia García hace más de 50 años, tiempo en el que indicó visita su tumba cada año para acondicionarla y conversar con ella.

García señaló que las madres, aunque ya no se encuentren con sus seres queridos es un ser imperecedero, que siempre vivirá para quienes las recuerden.

“Mi madre murió hace más de 50 años y sin embargo yo siento que ella está conmigo porque lo que nosotros tuvimos fue un vínculo imborrable”, recordó Núñez García.

Al igual que en el camposanto de la Máximo Gómez, en Cristo Rey decenas de personas también asistieron a visitar las tumbas de sus seres queridos.

A la entrada del referido cementerio una joven repetía entre llantos: “Ay mami te me fuiste, me dejaste, cómo paso este día mamita”, mientras era conducida por otros familiares a las afueras del cementerio luego de visitar la tumba de su madre que había fallecido recientemente.

La escena más común se vislumbró en el Cementerio Cristo Redentor donde las personas visitaban las tumbas y permanecían por varios minutos recordando entre risas y lágrimas a sus progenitoras ya fallecidas.

Taponamientos y falta de limpieza

Para ingresar al campo santo Cristo Redentor este domingo las personas tenían que permanecer por más de 40 minutos en un taponamiento en la Avenida Monumental.

Aunque se desconoce las causas de la larga espera para ingresar al cementerio, filas de más de 50 automóviles permanecían hasta por una hora detenidas, aunque al llegar a la puerta del campo santo la misma se encontraba libre de vehículos.

Algunas personas expresaron sus quejas sobre la falta de limpieza en el cementerio, ya que algunas tumbas estaban atestadas de vasos y platos foam, botellas de refresco y cervezas.

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