Los síntomas que se tienen al padecer estas patologías son muy similares, al igual que las causas que suelen provocarlas. Pero, no es lo mismo padecer una infección vaginal que urinaria, ya que se desarrollan en distintos lugares de nuestro organismo y, si bien, son provocadas por bacterias u hongos, actúan de diferente manera y su tratamiento es distinto para cada caso.

Una infección vaginal o vaginitis se desarrolla en la vagina a partir de una inflamación que provoca síntomas tales como, el cambio en la textura, color y olor del flujo, irritación en la zona, comezón y dolores al orinar o mantener relaciones sexuales. Esta infección surge por bacterias y hongos que provienen de una mala higiene de la zona íntima, el uso de protectores diarios y ropa ajustada que generan humedad, bacterias fecales y cambios hormonales.

Su tratamiento es de acuerdo al grado de infección que exista y, generalmente, los especialistas recomiendan el uso de cremas u óvulos. En caso de tener un grado de mayor importancia, suelen recetar antibióticos orales, sobre todo si se trata de una infección por transmisión sexual.

Por su parte, la infección urinaria altera a los riñones, uretra, vejiga y uréteres. Se manifiesta a través de dolor, ardor al orinar, urgencia de orinar constantemente, presión en la parte baja del abdomen, fiebre y mal olor en la orina. También es provocada por bacterias fecales, pero además, por otras enfermedades como la diabetes, cálculos renales y embarazos.

El tratamiento indicado por los especialistas en este caso, consiste en la toma de antibióticos vía oral y la recomendación de cuidados de carácter higiénicos, para evitar que las bacterias del tracto anal lleguen a la vagina. También, el médico evaluará si se trata de una infección crónica y, desde ese punto, indicará un tratamiento adecuado.

Leave a Reply

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

WP2Social Auto Publish Powered By : XYZScripts.com