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Según cuenta la leyenda, en una ocasión el autobús de los Cardenales de San Luis estaba listo para salir del parque du jour una tarde sin su inicialista Orlando “Peruchín” Cepeda. El diestro miembro del Salón de Fama, Bob Gibson, no lo permitió.

“El autobús no se va”, dijo Gibson, “a menos que Cepeda esté montado”.

Eso refleja el aprecio que le tenía Gibson al puertorriqueño. De hecho, Cepeda dejó ese efecto en sus 17 años de carrera, según narra Por Chris Haft en las páginas de MLB.com y recuerda los 10 mejores momentos del astro de Puerto Rico.

1) Favorito instantáneo, 15 de abril, 1958

Cepeda y los Gigantes hicieron su debut en San Francisco el mismo día, en la temporada inaugural de en la Bahía. El inicialista boricua de 20 años se ganó rápidamente a los aficionados conectando un cuadrangular en la quinta entrada ante Dob Bessent. Los Gigantes le ganaron 8-0 a los Dodgers de los Ángeles.

2) Élite en la Liga Nacional, 1958

Otra de las anécdotas cuenta que el coach de los Gigantes Whitey Lockman comenzó una conversación en los Entrenamientos Primaverales con el manager Bill Rigney diciendo lo siguiente: “Qué mal que el muchacho está a un año”, a lo que Rigney respondió: “¿A un año de qué?”, ya sabiendo que Cepeda jugaría como regular. “Del Salón de la Fama”, dijo Lockman.

Cepeda empezó su camino hacia Cooperstown bateando .312 con 25 jonrones y 96 empujadas, liderando al equipo con 38 dobles y ganando el premio al Novato del Año de la Liga Nacional.

3) Camino difícil, a la gloria 1980-99

Fueron lanzadas varias campañas a nombre de Cepeda para fortalecer su candidatura al Salón de la Fama. Pero en 1994, su último año de elegibilidad en la boleta de la Asociación de Cronistas de Béisbol de Norteamérica, se quedó a siete votos.

Los seguidores de Cepeda quedaron con esperanzas, y en 1999 el Comité de Veteranos votó por su ingreso a Cooperstown. Al momento, Roberto Clemente era el único puertorriqueño que había sido exaltado.

4) Amenaza gigante 1958-64

Cepeda estuvo entre los bateadores más formidables hasta que una lesión en una rodilla lo limitó a sólo poder disputar 33 juegos en 1965. Entre 1958 y 1964, promedió 32 cuadrangulares y 107 remolcadas por temporada, con un promedio de bateo de .309. Su mejor año en ese período fue en 1961, cuando empalmó 46 cuadrangulares y remolcó 142 rayas. Terminó segundo en la votación para Jugador Más Valioso, por detrás de Frank Robinson de Cincinnati.

5) Estrella de la serie, 15 de octubre, 1962

La mejor actuación de Cepeda en 22 juegos de postemporada ocurrió en el Juego 6 de la Serie Mundial, cuando se fue de 4-3 con una anotada y dos impulsadas en el triunfo de los Gigantes 5-2 sobre los Yankees. Sirvió para emparejar la serie a tres victorias por bando, dejando la mesa servida para un séptimo y decisivo compromiso, que terminaron ganando los Yankees 1-0. Cepeda estaba en el círculo de espera cuando Willie McCovey dio una línea de out hacia la segunda base con corredores en segunda y tercera para culminar la serie.

6) Comienzo nuevo, 8 de mayo, 1966

A pesar del éxito y la popularidad del oriundo de Ponce, los Gigantes lo cambiaron a San Luis por el zurdo Ray Sadecki. La influencia de McCovey en el equipo incrementó, y el hecho de que los Gigantes no podían tener a ambos cañoneros en la misma alineación derivó en el canje. Cepeda bateó .303 en 123 juegos con San Luis en el resto de la temporada.

7) Feliz y en salud, 1967

Pudiendo controlar los problemas de la rodilla, Cepeda lo hizo todo con los Cardenales, bateando .325 con 25 jonrones y fue líder en la Nacional con 111 producidas. Ganó el premio al JMV de manera unánime, convirtiéndose en el segundo jugador en la liga en conseguirlo (Carl Hubbell de Nueva York lo hizo en 1936). Cepeda ayudó a los Cardenales llegar a la Serie Mundial, en la que superaron a Boston en siete encuentros.

8) Cambio de rol, 1973

Luego de una pasantía en Atlanta (1969-1972) y un breve paso por Oakland, Cepeda firmó con Boston y logró ganar el premio de Bateador Designado del Año, con promedio de .289, 20 cuadrangulares y 86 impulsadas.

La lista de lanzadores víctimas de los jonrones del puertorriqueño incluyó a Nolan Ryan (dos veces), su excompañero de los Gigantes Gaylord Perry, el ganador de 283 encuentros Kim Kaat y el relevista de los Yankees Sparky Lyle.

9) Cuarteto de la suerte, 1958-64, 1967, 1969, 1973

Con su último jonrón en 1973, uno de tres carreras ante Tom Timmermann de Cleveland el 25 de septiembre, Cepeda se convirtió en el primer jugador en dar al menos 20 bambinazos vistiendo el uniforme de cuatro equipos diferentes. En Cooperstown, tiene la gorra de los Gigantes de San Francisco.

10) Inmortalizado en bronce, 6 de septiembre, 2008

En esta fecha, los Gigantes develaron una estatua de Cepeda cerca de la entrada al Oracle Park. El monumento de bronce fue hecho por el escultor William Behrends, quien hizo también la de los otros inmortales de San Francisco; McCovey, Gaylord Perry, Willie Mays y el dominicano Juan Marichal.

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