ormar un gobierno de unidad que busca expulsar del poder a Benjamin Netanyahu,El jefe de la oposición Yair Lapid anunció este miércoles un acuerdo para formar un gobierno de unidad que busca expulsar del poder a Benjamin Netanyahu, el primer ministro más longevo de Israel, y poner fin a más de dos años de crisis política.

Esta crisis, también la más larga de la historia del país, llevó a celebrar cuatro elecciones legislativas en dos años por la incapacidad de los partidos para formar o mantener coaliciones de gobierno.

El 9 de abril de 2019, los israelíes votan en unas elecciones parlamentarias anticipadas en las que Netanyahu, en el poder desde 2009 y bajo la amenaza de acusaciones de corrupción, espera seguir siendo primer ministro.

Se opone a Benny Gantz, antiguo jefe de Estado Mayor, que lidera la nueva alianza centrista Kahol-Lavan (Azul y Blanco).

El Likud de Netanyahu (derecha) y Azul y Blanco obtienen 35 escaños cada uno.

El día 17, el presidente Reuven Rivlin pide a Netanyahu que forme gobierno, ya que los partidos de derecha y ultraortodoxos –con una mayoría de 65 escaños de los 120 del parlamento– lo habían recomendado como próximo primer ministro.

Pero a finales de mayo, ante la incapacidad para formar una coalición, el parlamento vota su disolución y celebrar nuevas elecciones. El primer ministro prefiere nuevas elecciones a que el presidente confíe a otra persona la tarea de formar gobierno.

El 17 de septiembre, el Likud y Azul y Blanco quedan nuevamente empatados tras las elecciones.

Gantz aboga por “un gobierno de unidad amplio”. Para Netanyahu, el país tiene dos opciones: “O un gobierno que yo dirijo o un gobierno peligroso que depende de los partidos árabes”.

La “Lista Unida” de partidos árabes, la tercera fuerza política con más diputados, recomienda a Gantz como primer ministro.

El 25, Netanyahu es designado para formar gobierno. Gantz se niega a “sentarse en un gobierno cuyo líder está bajo una grave acusación”, en referencia a los problemas judiciales de su rival.

El 21 de octubre, Netanyahu renuncia y deja el camino abierto a Gantz, a quien el presidente designa para formar el gobierno.

Pero el 21 de noviembre, el presidente ordena al parlamento que encuentre un primer ministro porque ni Netanyahu ni Gantz consiguieron formar gobierno.

El mismo día, el fiscal general, Avichai Mandelblit, acusa a Netanyahu de corrupción, fraude y abuso de confianza en tres casos.

El 11 de diciembre, los diputados votan para disolver el Parlamento y convocan nuevas elecciones

El 2 de marzo de 2020, el Likud obtiene 36 escaños y Azul y Blanco 33.

Sin embargo, el día 16, el presidente pide a Gantz que forme gobierno porque había conseguido más apoyo de los otros partidos.

Pero al no conseguir reunir a la mayoría necesaria de 61 diputados para formar un gabinete, Gantz anuncia por sorpresa un “gobierno de unidad y emergencia” con su rival Netanyahu para hacer frente al coronavirus.

Su pacto por tres años prevé una rotación, en la que Netanyahu dejará el puesto de primer ministro a Gantz después de 18 meses.

El 6 de mayo, el Tribunal Supremo, al que se habían dirigido varias organizaciones que cuestionaban la legalidad del acuerdo, lo valida.

Al día siguiente, Rivlin encomienda a Netanyahu la tarea de formar el gobierno de unidad, al que el Parlamento otorgó su confianza el 17 de mayo.

Pero el 23 de diciembre, después de que los parlamentarios no aprobaran un presupuesto, el parlamento se disuelve, lo que lleva a la convocatoria de nuevas elecciones.

El 23 de marzo de 2021, los israelíes acuden a las urnas para celebrar las cuartas elecciones legislativas en dos años. El Likud queda en primer lugar con 30 escaños, seguido por la formación Yesh Atid (”Hay un futuro”) de su rival, el centrista Yair Lapid, con 17 escaños.

El 6 de abril, Netanyahu recibe el encargo de formar un nuevo ejecutivo.

El 18 de abril, Lapid propone un gobierno de unidad compuesto por partidos de derecha, de centro y de izquierda.

Netanyahu pide a Gideon Saar, que dejó el Likud a finales de 2020 para formar su propio partido, que se una a él en un “gobierno de derechas”.

El día 20, pide un referéndum “para romper el bloqueo político”.

Al llegar la fecha límite del 5 de mayo, Netanyahu fracasa en su intento de formar un gobierno. Rivlin se lo encarga entonces a Lapid.

El 30 de mayo, el líder de la formación de derecha radical Yamina, Naftali Bennett, anuncia su intención de unirse al campo de Lapid.

Benjamin Netanyahu advierte que el proyecto de un gobierno de unidad liderado por Lapid sería un peligro para la “seguridad de Israel”.

El 2 de junio, poco antes de expirar el plazo fijado, Lapid anuncia al presidente de Israel haber recabado los apoyos necesarios para formar gobierno.

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