Rafael Nadal ganó este miércoles en cuartos de final al argentino Diego Schwartzman en una pista central de Roland Garros con la mejor entrada hasta ahora, unas 5.000 personas, tras suavizarse las restricciones por la pandemia, algo que el español agradeció: “No es comparable el ambiente y la energía que te transmite la gente”.

Hasta este miércoles, en el que el gobierno galo autorizó un máximo de 5.000 personas (un tercio de la capacidad de la Philippe Chatrier), los partidos se estaban disputando con apenas un puñado de aficionados en las gradas.

Los gritos de ánimo a uno y otro, las ovaciones tras un buen punto o las exclamaciones de admiración tras un golpe imposible volvieron a escucharse en el templo de la tierra batida después de dos años de silencio, ya que la edición de 2020 de Roland Garros se disputó a puerta cerrada por la pandemia del COVID-19.

“Todos (los jugadores) nos tenemos que acostumbrar. Antes a hacerlo (jugar) sin público y ahora a hacerlo con público, a los gritos”, explicó Nadal en conferencia de prensa tras clasificarse para semifinales después de vencer al argentino en cuatro sets, por 6-3, 4-6, 6-4 y 6-0.

“Pero sin duda no es comparable el ambiente y la energía que te transmite la gente. Los partidos se viven con otra emoción”, admitió.

Nadal pasó por dificultades ante Schwartzman, sobre todo en el segundo set y hasta mediado del tercero, cuando con 3-4 a favor del ‘Peque’, el español encadenó nueve juegos consecutivos para cerrar el partido.

“He encontrado la calma para golpear la bola”, explicó el mallorquín para justificar ese vuelco en el partido.

“En el segundo (set) estaba golpeando corto y mi bola no tenía la longitud necesaria para jugar contra un jugador como Schwartman. Sabía que si me serenaba, si hacía armónico mi gesto de golpear, volvería a mi mejor nivel”, añadió.

“Hoy salió bien y a partir de ahí jugué mi mejor nivel en el torneo y eso es una buena noticia”, destacó Nadal, que en semifinales podría verse las caras con Novak Djokovic, si el serbio gana al italiano Matteo Berretini en el partido de la noche.

Preguntado si prefiere a Djokovic en semifinales o en la final (como en 2020 cuando le derrotó en tres sets), Nadal respondió: “Le prefiero en la final porque eso significa que yo ya estoy en la final y si gano me llevo el título.

“En unas semifinales, aunque gane el partido no gano nada”, añadió el número 3 del mundo, que a sus 35 años sigue agrandando su leyenda en Roland Garros, con 105 victorias en 107 partidos disputados en la arcilla de París y camino de un 14º título.

“Los números son increíbles, pero no puedo pensar en ello ahora. Ya lo haré cuando acabe mi carrera”, declaró.

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